El sábado pasado vinieron a casa unas cuantas amigas. Tengo que decir que fijar una fecha no fue fácil, sólo nos llevo dos meses de correos electrónicos y cuadre de agendas organizarlo, pero merecía la pena porque Helena iba a enseñarnos a hacer un minialbum. Y la verdad es que es un privilegio que Helena nos enseñe técnicas de scrapbooking. Es una profesora maravillosa, que disfruta enseñando. Y eso se nota, tanto que ya la hemos dicho que debería dedicarse a eso de hacer talleres, estoy segura que sería un éxito.
Además de la preparación del taller, Helena se encargó de buscar el material. Nos dio a elegir entre tres colecciones diferentes de papel, para que cada cual pudiera hacer el álbum en su estilo. Y no nos contó que más iba a tener. La única consigna era que había que llevar tijeras, cutter y adhesivo. Todo lo demás lo preparó ella.
Así que llegó a casa cargada con un montón de cajas que parecían de pizza y nos iba llamando y entregando a cada una su caja. Era como cuando reparten regalos a los niños, todas como tontas mirando su caja y diciendo “ahh, que bonito”. Tanta emoción, que se nos olvidó hacer una foto del kit. Habrá que conformarse con verlo tal como está ahora, después de cuatro horas de trabajo.

Chulo, ¿verdad? Tenía un block de esos de 6×6 pulgadas de la colección que habíamos elegido cada una, en mi caso This & That de Lori Whitlock para Echo Park Paper. Adhesivos, alfabetos, brads y chipboards de la misma colección. Más papeles, esta vez lisos, que lo complementaban, bolsas de papel (pues el álbum está hecho a base de esas bolsas), cartón, adornos varios, rubbons… Todo un tesoro, que nos fue explicando a medida que desembalábamos.

En seguida nos pusimos manos a la obra. Medíamos y cortábamos bolsas mientras Helena nos explicaba cómo íbamos a construir el álbum. Y las cuatro horas de la mañana se nos fueron volando. Después de pegar las bolsas tocó elegir papeles y decorar las hojas y en general trabajábamos mientras hablábamos de todo y pasábamos un buen rato. Ya veis lo atareadas que estábamos.

También hubo tiempo para tomar un café, pero sin parar demasiado, que había mucha faena pendiente.
Miguel estaba por ahí, cuidando de Marco que estaba en la cama con fiebre, y haciéndonos fotos mientras estábamos despistadas. Y Elia no quiso perdérselo. Tuvimos que ponerle una silla, porque ella también quería “pintar” con nosotras. Menos mal que para entonces ya habíamos dejado a un lado los cúteres y demás instrumentos afilados porque tiene unas manos muy rápidas para coger todo lo que no debe.

Llegó la hora de comer y tuvimos que dejarlo. En tres o cuatro semanas volveremos a juntarnos, esta vez para terminar el álbum añadiendo tags, fotos y todo lo que se le ocurra a Helena que seguro tiene sorpresas preparadas para nosotras. Cada vez que hacemos una reunión de estas (y ya es la tercera) se encarga de enseñarnos técnicas nuevas.
Como el resto del sábado lo pasé en casa, pude terminar el esqueleto de mi álbum Esta es una de las páginas interiores, decorada con una cinta que más adelante servirá de soporte para alguna foto.

Y esta es la contraportada. Me chifla el dibujo de las cintas métricas.

Tengo unas ganas locas de repetir la experiencia. No hay mejor manera de pasar un rato que disfrutando con amigas de nuestras aficiones en común. ¿No os parece?
Last Saturday a group of friends came to my home to make a scrapbooking’s mini álbum. The idea comes from Helena, who is a wonderful teacher and sometimes prepares things like this. This is the third time than we organized a “craft day” and is very funny.
She bought the materials (gave us some options to choose) and explained us how to make the album with brown paper bags. It was hard to find a date and a place to meet, but it worths.
As you can see, we worked hard and by lunch time they went to their homes with the album in process. In a couple of weeks we will meet again to finish it.
The Saturday afternoon I finished my homework. In the pictures, one of the interior pages and the back cover, I think the paper with the metric motives is lovely, don’t you?
